Los caminos de Chiapas

Chiapas es un mundo donde caben muchos mundos y donde cada día significa la posibilidad de un nuevo comienzo

viernes, agosto 18, 2006

Una Cena en el Fogón








Tapachula Chiapas 26 de Octubre 2005

El lunes en la mañana quede de verme con un grupo de familias campesinas del Cantón Teofilo Acebo 2, al norte de Tapachula que nos esperaron a la orilla de la carretera, para plantearnos sus problemas, tenían casi doce días incomunicados, porque el camino rápido de conexión a la ciudad, se había colapsado y la vía alterna estaba bloqueado por derrumbes, palos, postes y lodo. En la Pick Up en que viajábamos, llevamos víveres, que los transportaron a su comunidad en 2 yeguas, un caballo y lo que cada uno pudo cargar. Quedamos de vernos al día siguiente con un grupo del ejido 20 de Noviembre, para hacer una brigada de trabajo que arreglara el camino y llevar una dotación adicional de alimentos.

El martes en la mañana, cuando llegamos al lugar de la entrevista la brigada de campesinos del lugar ya estaba trabajando en hacer transitable el camino, al mismo tiempo llegaron varios camiones que conseguimos de piedra y grava para compactar el suelo y permitir el acceso de vehículos a la zona. Platicamos con los miembros de la brigada y entregamos los alimentos que los cruzaron a pie hasta el otro lado de donde componían el camino para que de nuevo en yeguas y caballos los cargaron hacia sus viviendas. El compromiso fue que el miércoles ya estaría el camino arreglado totalmente. De regreso me traje a Tapachula a una señora y su hijito de 9 meses con calentura al hospital civil, donde lo atendieron en urgencias.

El miércoles ya con el camino transitable, en un camión de tres toneladas trasladamos alimentos para instalar una cocina comunitaria para 750 personas en el ejido 20 de Noviembre. Después de casi dos semanas de aislamiento las familias de la zona alta de Tapachula tenían cuando menos una vía para salir y entrar. En la comunidad Teofilo Acebo 2 nos invitaron un rico caldo de gallina de rancho, y aunque no queríamos contribuir a deteriorar su ya de por si maltrecha economía, no nos pudimos negar aceptar tan cariñosa invitación a comer. Aunque el caldo apenas alcanzo para la brigada, nuestro agradecimiento es eterno para los campesinos del lugar.

Después de tan sabroso caldo y su respectiva dotación de agua de avena, recorrimos la parte posterior de Tapachula hasta llegar al lado trasero del Río Coatan, donde varios negocios de venta de automóviles sufrieron graves daños junto a una gasolinera, donde el anuncio de PEMEX, tirado en el suelo y las bombas de gasolina estaban en un estado de deterioro estilo la película de “Mad Max”. Como auto burlándose de la situación, los anuncios de los negocios del lugar, aparecen como parte de la coreografía del lugar. “Se recibe escombro”, “Nos estamos renovando para servirle”, “Una razón mas para no andar a pie”, son algunas de las frases que aparecen en los negocios del lugar. Carros a la orilla de la carretera, destrozados e inservibles por las corrientes de agua, terminan por hacer aparecer el lugar como lo que es; una escena trágica. De regreso se ve el anuncio: Ciudad Hidalgo 39, Talismán 21. Con tristeza abandonamos la zona que huele a putrefacción y basura.

Al día siguiente abastecimos de alimentos en la zona alta de Tapachula ya con camino arreglado, a las comunidades de Cantón Progreso Pumpuapa, Nuevo Centro de Población “Ernesto Che Guevara”, Las Margaritas, Cantón Buenos Aires, Nueva Granada, Fracción 20 de Noviembre, Teotihuacan del Valle.

Al paralelo en la zona urbana aledaña al Coatan dañada por las lluvias, establecimos una cocina comunitaria con quienes vivían en una colonia que un día se llamo “Brisas del Coatan” y otro núcleo de la colonia “Reforma”, ambas construidas temerariamente en el lecho del rió Coatan. En el otro extremo de Tapachula, creamos una brigada de trabajo para limpiar la playa con un grupo de palaperos de “Barra del Cahuacan”, a los cuales el Huracán “Stan”, les ahuyento el turismo, pero no las ganas de salir adelante. Una brigada de 80 “palaperos” limpia la parte de la costa que esta frente a su lugar de trabajo.

En esta labor me acompañaron unos jóvenes de Tapachula en las tareas de control y seguimiento cuyo único propósito era el de apoyar a sus hermanos en desgracia. Su presencia me hacia recordar los primeros tiempos del Programa Solidaridad en Tijuana donde se incorporaron importantes segmentos de jóvenes.

Ayer ya de noche llegamos a instalar una cocina comunitaria a un poblado que se llama “Cantón el Porvenir”. La comunidad nos recibió en forma muy organizada, se bajaron los alimentos en forma ordenada y con un gran entusiasmo de parte de esa población, ubicada en la parte alta y cafetalera de Tapachula. Al final de la descarga nos invitaron a cenar huevo con chile, y a la orilla del fogón, capeaba las tortillas echas a mano por las campesinas, que tanto me calmaron al hambre, como me animaron el espíritu. La alegría de la comunidad fue aportada en forma gratuita por los niños, con quienes compartí un grato muy agradable, entre adivinazas, preguntas de historia, matemáticas y anécdotas deportivas.